Una vez más un grupo de laicos católicos resguardó este domingo la Catedral Basílica de León, durante la marcha del 8M que como cada año se desarrolló en el centro de la ciudad.
En entrevista Laura N. una de las mujeres que por decisión propia acude para proteger el recinto, manifestó que este es un año más defendiendo Catedral junto con un grupo de laicos que están comprometidos, en representación de todos los católicos de León, de Guanajuato y de México, ante la manifestación de las mujeres.
Aclaró que no desdeñan ni sus peticiones ni su enojo y creen que están justificadas algunas de sus acciones, excepto lo que atenta contra la fe y contra los edificios en los cuales está cimentada esa fe.
Para ellos, el recinto más importante es la Catedral de León y nuevamente se organizaron entre 250 a 300 personas que llegaron con mantas en mano, porque anteriormente dijo, sólo iban con alguna cuerda para evitar que cruzaran la parte que este grupo protege, el exterior de la catedral.
En las mantas mostraban consignas como “Respeten nuestra fe” y “Mi fe es mi identidad, respétala” mientras todos rodearon el recinto tomados de las manos y rezando el rosario para que Dios les mandara la protección, Laura comentó además que antes de que iniciara la marcha, uno de los sacerdotes les dio la bendición y después estuvo orando por ellos, adentro con el Santísimo.
Laura señala que los compañeros fueron llegando alrededor de las 3:00 de la tarde y se fueron retirando entre 6:30 y 7:00 de la noche ya que muchas de las manifestantes se habían retirado, pero después de esa hora algunos se quedaron montando guardia porque les informaron que
algunas de las mujeres estaban haciendo unos ritos extraños como tipo esotéricos por el Templo del Sagrario y que al grupo que resguardaba aquel templo los habían amenazado con que iban a llevar sopletes a la Catedral, por lo que algunos de ese grupo de católicos no se movió del lugar.
En ese momento lo que hicieron fue reportar la situación al Sistema de Emergencias 911 para informarle a las autoridades sobre lo que ellos consideraron una amenaza, en respuesta las autoridades que los atendieron les aseguraron que iban a realizar rondines de policía para resguardar la Catedral.
Laura externó que afortunadamente todo salió bien y espera que el próximo año, se reúnan más católicos para defender sus recintos de fe porque lo que están defendiendo dijo tajante es su fe, no están atacando las consignas ni las peticiones ni los reclamos de esas mujeres que son válidos, excepto aquellas ideas que contravienen sus creencias de fe.

