La secretaria de Derechos Humanos de Guanajuato, Liz Alejandra Esparza Frausto destaca la instrucción de la gobernadora Libia García de visibilizar a las mujeres indígenas y reconocer su liderazgo en la construcción de sus comunidades.
En el marco del Día Internacional de la Mujer Indígena, que se conmemora cada 5 de septiembre en memoria de Bartolina Sisa —mujer aymara que luchó por la libertad de su pueblo y se convirtió en símbolo de resistencia en América Latina—, el Gobierno de Guanajuato, a través de la Secretaría de Derechos Humanos, refrendó su compromiso de visibilizar, promover y garantizar los derechos de las mujeres indígenas que habitan el territorio estatal.
El año 2025 fue declarado en México como el “Año de la Mujer Indígena”, en reconocimiento al legado histórico y a las aportaciones de estas mujeres en la construcción de un país más justo, diverso e igualitario. Desde el Gobierno de la Gente, esta conmemoración se traduce en acciones concretas para reconocer su identidad, liderazgo, voz y lucha.
Una conversación con la secretaria Liz Esparza
Para conocer el alcance de esta conmemoración en la entidad, conversamos con Liz Esparza, secretaria de Derechos Humanos del Gobierno del Estado de Guanajuato, quien compartió las cifras, los retos y los mensajes centrales de esta fecha.
— ¿Qué representa para Guanajuato este 5 de septiembre?
Representa un día para hacer visibles a quienes por mucho tiempo se mantuvo en la invisibilidad. La instrucción de la gobernadora Libia García es clara: reconocer a las mujeres que han preservado lenguas y trabajado la tierra, manteniendo raíces que nos dan identidad. Hoy, después de 200 años, tenemos por primera vez a una mujer gobernadora, y ese hecho histórico obliga a mirar también a las madres, jóvenes y profesionistas indígenas que transforman sus comunidades.
— ¿Cuántas mujeres indígenas viven en el estado?
El Padrón Estatal reconoce 106 comunidades indígenas en Guanajuato, 10 de ellas incorporadas recientemente tras más de una década sin modificaciones. De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020, en estas comunidades viven más de 46 mil mujeres, a quienes se suman las familias que llegan de Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Veracruz y otras entidades del país.
— ¿Cuáles son las principales barreras que enfrentan?
Las mujeres indígenas han desarrollado la tarea fundamental de resguardar, transmitir y preservar conocimiento, cultura, tradiciones, gastronomía y lengua. Pero sabemos de las adversidades que enfrentan día a día: discriminación, pobreza, violencia, falta de acceso a la salud y a la educación, y poca participación en la vida política. Reconocer sus derechos en el marco constitucional se vuelve realidad cuando cada mujer los conoce y los hace suyos para ejercerlos.
— ¿Qué papel juega la participación política de las mujeres indígenas?
Es central. Cuando una mujer indígena participa en las decisiones, no avanza ella sola, sino también su comunidad y su territorio. Por eso trabajamos para que tengan derecho a participar en la vida política, económica, social y cultural de sus comunidades y de sus países, en condiciones de igualdad.
— ¿Qué otros derechos impulsa el Gobierno de la Gente para la mujer indígena?
Impulsamos tres ejes que consideramos indispensables. Primero, salud y bienestar: las mujeres indígenas tienen derecho a una vida saludable, con acceso a servicios que respeten sus saberes, sus prácticas y su cosmovisión. Segundo, educación e inclusión: derecho a una educación de calidad, que respete su identidad cultural y su lengua, para construir un futuro con más oportunidades. Y tercero, participación y toma de decisiones, porque sin presencia en los espacios donde se decide, los otros derechos avanzan a medias.
Instituciones al servicio de las mujeres indígenas
El Gobierno de la Gente impulsa el desarrollo integral de las mujeres indígenas de Guanajuato a través de dos instancias clave: la Secretaría de las Mujeres, encargada de promover la igualdad sustantiva y una vida libre de violencia; y la Subsecretaría de Derechos Humanos para la Atención de Pueblos y Comunidades Indígenas, adscrita a la Secretaría de Derechos Humanos, cuya labor se centra en garantizar el respeto a la identidad, la lengua, las tradiciones y los derechos de los pueblos y comunidades originarias que habitan el estado.
Con estas acciones, Guanajuato reafirma que valorar a las mujeres que preservan las lenguas, los saberes, la gastronomía, las artesanías, las fiestas y la relación con la tierra implica, al mismo tiempo, reconocer y derribar las barreras de discriminación, violencia, pobreza y falta de acceso a la salud, la educación y los espacios de decisión que aún enfrentan.




