Los 153 años de La Judea se viven en diferentes dimensiones, no solo es un cartel, pintura o escultura, es historia.
Purisima develó 6 esculturas de fibra de vidrio con la imagen icónica de quienes llevan al pecado a su extinción.
La Judea, refirió el Presidente Municipal, Roberto García Urbano, es un elemento clave en la cultura y tradición nacional con corte internacional por su fuerza, y el simbolismo que enmarca de Purísima para el mundo.
Al costado del Museo Estatal Hermenegildo Bustos o previo al acceso al Mercado, desde hoy hay 6 figuras que reflejan la identidad de un pueblo que transformó su fe en cultura: los 2 Diablos, el Mayor y Menor, Malco que entrega y el Judas al centro, todos con 2 músicos a sus espaldas, quienes marcan el ritmo y dan identidad a la cultura de Purísima del Rincón, esculturas hechas por Omar López Aguirre.
Cerca de 650 mil pesos aplicados en las esculturas de 2 metros de alto cada una, tomadas como base de los propios actores, aunque en proporción mayor, para exaltar la grandeza de la tradición que da identidad y que crece año con año.
Era importante tener presente que La Judea no solo son máscaras, viene del pueblo y se debe conocer no solo por las máscaras, sino por la figura e identidad de los personajes completos.


